CULTURA

juego-dominoInventado por un estadista chino en el año 1120 d.C., el juego dominó se piensa fue introducido en Italia en el siglo XVIII, probablemente por Nápoles o Venecia, aunque algunos investigadores piensan fue creado de manera independiente en este país europeo.

El juego viajó entonces a Francia (finales del siglo) y después a Gran Bretaña.
¿Cómo llegó a Cuba? No se sabe.

El actual dominó es un juego de mesa, con reglas sencillas, pero que requiere de gran ingenio y memoria a pesar de que el azar es un elemento importante en el desarrollo de las partidas.
Hoy se realizan campeonatos mundiales, cuenta con su propia Federación Internacional y se ha llevado al ciberespacio para que los aficionados puedan disfrutar del dominó online.

Si el origen chino del dominó ha quedado más o menos establecido, y no existe la certeza de cómo llegó a Italia o si allí fue inventado, menores son las posibilidades de determinar quién o cómo lo trajo a Cuba, si mediante los asiáticos o los españoles que conquistaron y colonizaron la isla.

La palabra dominó proviene del francés por la similitud de las fichas con el vestido blanco y negro que usaban en invierno los curas dominicos.

Tal vez hayan sido los estadounidenses quienes lo aprendieron de los británicos y lo introdujeron en Latinoamérica y el Caribe. De cualquier manera, hoy es jugado en sus múltiples variantes, más o menos modernas, en casi todos los países del mundo, aunque en ninguno, parece ser, se arma tanta algarabía antes, durante y después de concluida cada "mano", como en Cuba.

Porque en la isla mayor del Caribe el dominó no es un simple pasatiempo de mesa, sino la exaltación de la personalidad del cubano como pueblo e individuo. Es la plenitud del entretenimiento sano y parte indispensable de la cultura cubana del ocio. Los juegan hombres, mujeres, jóvenes, ancianos y hasta niños.

fichas, jugadores y objetivo

  • El dominó cubano consta de 55 fichas, del 0 al 9, pero solo juegan 40 y "duermen" las 15 restantes, lo cual brinda un mayor margen al azar y la imaginación, pues nunca se sabe con certeza las fichas que están en juego.
  • Los jugadores generalmente pueden ser 2 o 4, se juega casi siempre en parejas y gana el primero en llegar a 100 puntos.

desarrollo del juego

  • Primero las fichas se mezclan boca abajo y cada jugador toma 10.
  • Por su turno de jugar, cada participante va colocando una fiche tras la otra, para lo cual deben coincidir el número del extremo de la que está en mesa, con el número de la que colocará el siguiente jugado.
  • Si el jugador en cuestión no lleva uno de los dos números de las fichas que están en los extremos, pierde el turno y dice, muchas veces, con desaliento o molestia: «Me paso» y continúa el jugador de su derecha.
  • Cada jugador puede poner solo una ficha por turno. En caso que ninguna pareja pueda ganar, finaliza la partida, los jugadores dan vuelta a sus fichas y suman los puntos de cada una.
  • La pareja con el puntaje más bajo gana el juego y obtiene los puntos de las fichas de sus oponentes. Quien primero llegue a 100 puntos gana la partida. Cuando se realiza el cierre, se suman los puntos de cada pareja y gana la de menor puntuación.

Nunca el dominó ha figurado entre los símbolos que identifican a la nación y su pueblo:

  • la ceiba, la palma, el ron, el son, la caña de azúcar, el tocororo…, pero debería.

El dominó es, en primer lugar, el juego de mesa preferido por los cubanosy, aunque se juegue en otros países, es en la isla donde se ha integrado ese juego a la idiosincrasia de sus habitantes:

  • la fraseología, la gesticulación, el tono de hablar, el refranero, las actitudes vitales, el regusto por lo efímero y la pasión por el perenne recomenzar.